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Bioconstrucción: una realidad

La arquitectura bioclimática se asienta en la racionalidad, en tanto en cuanto contempla el aprovechamiento de las condiciones naturales.

La arquitectura bioclimática se asienta en la racionalidad, en tanto en cuanto contempla el aprovechamiento de las condiciones naturales sin menoscabo de su sostenibilidad, aplica el conocimiento científico y los avances tecnológicos en términos de ahorro energético, reciclaje y disminución de residuos, optimiza el rendimiento de sistemas constructivos tradicionales, e incluye el aspecto, tanto exterior como interior, entre los factores determinantes de la habitabilidad de una casa.

Amén de las características antes mencionadas, resulta inevitable afrontar todo lo concerniente al proceso de financiación de una vivienda, o de su construcción. También desde esta perspectiva es urgente promover nuevos modos de relación con la idea de la propiedad, a partir de los cuales generar instrumentos financieros que hagan posible el acceso a una casa saludable sin tener que pagar el precio personal, social y económico que las condiciones actuales nos imponen.

Además cabría puntualizar que, dada la distorsión de los precios de la vivienda en el entorno occidental, una casa saludable no tendría que resultar más cara en términos comparativos.

A pesar de la escasa divulgación, o divulgación especializada, las construcciones bioclimáticas en nuestro país son ya una realidad reconocible, desde la promoción de vivienda vecinal, casas unifamiliares, pasando por edificios públicos o instalaciones industriales.

Al mismo tiempo se está desarrollando, a nivel europeo, la normativa que recoja las condiciones que avalen la calidad bioconstructiva, si bien su aplicación es todavía desigual, a pesar de la coincidencia técnica a la hora de evaluar las características de un edificio bioclimático; ello es debido a las condiciones particulares de cada territorio o país y, a la política que sobre la vivienda se aplique en el mismo.

Finalmente hay que tener presente la complejidad que comporta la construcción de una casa saludable, en la que además de los aspectos técnicos y estéticos, es esencial que acoja a sus moradores en condiciones de bienestar y salud tanto como sea posible.

La conciencia ecológica no es una moda, y afecta a muchos hábitos y comportamientos de nuestra vida, y entre otros, a alguno de los fundamentales, como el referido al objeto de este artículo; pues el bienestar, la paz social e incluso la supervivencia y futuro de las próximas generaciones dependen de nuestros actos presentes.

Fuente:

http://www.enbuenasmanos.com/articulos/muestra.asp?art=1304